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¿Qué es HDR o fotografía de Alto Rango Dinámico?

Unas de las técnicas que más ha revolucionado el mundo de la fotografía es el HDR. Y no solo lo ha revolucionado por el tipo de resultados que genera, sino por la gran controversia que ha generado su uso, con una gran cantidad tanto de detractores como de admiradores.

Este es el primero de dos artículos donde desvelaremos todos los secretos para producir HDR de calidad: la toma de las fotografías que compondrán el HDR, su creación y el postprocesado. Acompáñanos y aprenderás todos los secretos de la fotografía HDR y a cómo conseguir estas imágenes que tanto te gustan y que piensas, nada más lejos de la realidad, que son tan complicadas de realizar.

¿Qué es la fotografía HDR?

La fotografía HDR, por definición y traduciéndolo del inglés, significa fotografía de Alto Rango Dinámico (es un acrónimo de High Dinamic Range). Resumiendo, mucho, es intentar “meter” en una fotografía más rango de luz que el sensor de nuestra cámara es capaz admitir. Así crearemos imágenes que se aproximan en gran medida a las características de nuestra visión e incluso en algunos casos es capaz de superarla.

Una fotografía HDR pura y dura es una imagen generada por diferentes tipos de programas, mezclando y extrayendo información de una serie de fotografías con diferentes valores de exposición de una misma escena y realizadas con tal fin. Esa imagen HDR tiene una profundidad de 32 bits, que son cuatro veces más que un archivo JPG (8 bits) y el doble que un fichero RAW (16 bits). Pero, además, hay que tener en cuenta que los valores a los que nos referimos son de tipo exponencial, por tanto la diferencia de información entre unos y otros son enormes.

Quizás el tema de la profundidad de bits de una imagen merezca un artículo totalmente independiente, pero para ilustrar este artículo comentaré que una imagen de 16 bits contiene (o puede contener) 65.536 tonos y una imagen de 32 bits contiene nada más y nada menos que 4.294.967.296 tonos.

Número de BITS Número de Colores
28 256
216 65.536
232 4.294.967.296

¿Y qué se puede hacer con tanta “información”? Pues se pueden hacer fotografías con degradados de colores mucho más finos, con menor cantidad de ruido y con una riqueza tonal mucho más elevada, eso sí, siempre que se trabaje de la forma correcta.

En un primer momento, como no hay monitor ni impresora que sea capaz de reproducir tal cantidad de información, lo que nosotros apreciamos a través de nuestras pantallas es una imagen aparentemente con una exposición incorrecta, muy subexpuesta y unos colores que dejan mucho que desear. Es lo que yo llamo una “foto fea” pero, como en el cuento del “Patito Feo”, tras procesarla se convertirá en una hermosa fotografía.

Este proceso de conversión se consigue gracias a diversas técnicas realizadas con estos mismos programas (o de terceros). Para ello tendremos que convertir esa imagen HDR en una fotografía con menor profundidad de bits, extrayendo de la gran cantidad de información que contiene la que es de mayor calidad o aquella que más nos interesa desde el punto de vista artístico.

Esta imagen, que ya es reproducible por cualquier impresora o monitor, podemos trabajarla y post-procesarla como con cualquier otra fotografía. Y, aunque esto lo explicaremos más adelante, esto que acabamos de comentar es uno de los fallos que más se cometen con este tipo de fotografía, es decir, acabar el proceso con la conversión y no postprocesar la fotografía resultante para conseguir una imagen mucho más agradable.

¿Qué no es una fotografía HDR?

Dicho todo esto, ¿qué no es una fotografía HDR? Y esto no es una opinión sino un hecho (y vamos generando debate): una fotografía compuesta de varias imágenes con diferentes exposiciones en las que a través de Photoshop se van seleccionando las zonas con las exposiciones que personamente entendemos como correctas y desechando las zonas que no nos interesan para la imagen.

¡Ojo! No digo que no sea una técnica correcta o incorrecta, incluso no voy a negar que se consiguen resultados espectaculares y se amplía el rango de luces que “cabe” en la fotografía, que parece que es lo que define una fotografía HDR.

Vemos un fotomontaje de dos fotografías con diferentes exposiciones para conseguir una con una exposición de mayor Rango Dinámico:

Esta técnica no es un HDR porque no se genera una imagen de 32 bits, que contiene exponencialmente mucha más información tonal que una fotografía realizada con la técnica antes comentada.

La fotografía que presento a continuación fue realizada apenas unos segundos después utilizando la técnica HDR con siete exposiciones diferentes.

Se puede observar la diferencia de matices y los degradados de luces y de colores.

Tampoco es una fotografía HDR aquella que se consigue con una sola fotografía en formato RAW, a la que se le aplican diferentes valores de revelado, para obtener aparentemente fotografías con diferentes exposiciones, aunque las someta a programas para obtener una imagen de 32 bits.

En esta foto los tres fotogramas tienen el mismo tiempo de exposición de 1/1250 (es la misma imagen repetida tres veces),
pero cada uno se ha revelado de un modo diferente excepto la imagen central, que se ha dejado tal cual.

En este caso, aunque la premisa de obtener una imagen de 32 bits sí se ha cumplido, la información de la que proviene es la misma, por mucho que se haya revelado. Es como si primero cortáramos la información en porciones y después la volviéramos a estirar.

Photomatix intenta crear la imagen HDR de 32 bits pero detecta en los EXIF que se trata de la misma fotografía.

A consecuencia de esto obtendríamos en la mayoría de las ocasiones la típica imagen que a veces se llama falso HDR y que contiene gran cantidad de ruido digital, halos y hasta banding de color (esas franjas de diferentes tonos donde no existe un degradado fino de los mismos) en zonas concretas de la imagen donde el programa de generación del archivo HDR se ha tenido que “inventar” información para rellenar los espacios.

Los programas son capaces de crear cada vez mejores HDR. Sin embargo, no dejan de ser falsos HDR, es decir, una fotografía de 16 bits a la que se le hace el mapeo de tonos y en la que puedes encontrarte con algunos defectos.

Entonces, ¿qué necesito para obtener una fotografía HDR?

Para obtener una fotografía HDR necesitas cumplir los siguientes requisitos:

  1. Un conjunto de fotografías (si es RAW mucho mejor) con diferentes exposiciones de una misma escena.
  2. Un programa que genere un archivo de 32 bits combinando la información de las fotos anteriores.
  3. Un programa que, a través de diferentes técnicas, recomprima la información hasta hacerla reproducible al extraer la información de interés de cada imagen.
  4. Postprocesar la imagen. Esto no es obligatorio, pero conseguimos resultados mucho más interesantes y agradables.

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